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Nació en Oakland, California, en
1936. Su padre Emil Borg,
profesor de piano y organista de
iglesia, la empezó a dar clases
de música cuando tenía 3 años y
pronto estaba tocando en las
funciones de la iglesia. Durante
su adolescencia Carla se mudó a
Nueva York para estar más cerca
de los músicos que admiraba.
Ella resume su educación musical
por trabajar en el importante
club de Jazz, Birdland, donde
podía escuchar a los mejores
músicos de Jazz del momento.
Allí conoció al pianista Paul
Bley y finalmente se trasladó a
Los Angeles, donde Paul y su
cuarteto tenían actuaciones
estables en el Hillcrest Club.
Carla empezó a escribir música.
Cuando el saxofonista Ornette
Coleman salió a escena a mitad
de los cincuenta, Paul Bley
inmediatamente lo contrató y
Carla actuaba gratuitamente cada
noche, una fuerte influencia que
marcó sus escritos a lo largo de
los años.
A principios de los sesenta,
Paul y Carla volvieron a Nueva
York. Pronto George Russell,
Jimmy Giuffre, Tony Williams y
otros empezaron a tocar y grabar
sus composiciones. Durante este
período, también trabajó de
guardarropa de Basin Street y la
Jazz Gallery con el fin de
escuchar toda la música posible.
Fue miembro de The Jazz
Composer’s Guild y conoció al
compositor Michael Mantler. Así
formaron el grupo The Jazz
Composer’s Orchestra y pronto se
vio personalmente afectada; dejó
a Paul Bley y se fue con Michael
Mantler. En 1966 tuvieron una
hija, Karen, que fue la única
hija de Carla.
Al final de los sesenta, Gary
Burton grabó la primera
composición discográfica de
Carla, “A genuine tong funeral”.
Poco después, Charlie Haden le
pidió si podía escribir para The
Liberation Music Orchestra. Su
siguiente trabajo, en palabras
de Paul Haines, Escalador over
the hill, fue grabado por la
discográfica Jazz Composer’s
Orchestra Association (JCOA).
Éste recibió el premio francés,
Oscar du Disque de Jazz. Pronto
Michael Mantler y ella fundaron
The New Music Distribution
Service, que distribuía
grabaciones independientes.
En 1972 Carla recibió el
Guggenheim Fellowship. Mantler y
ella comenzaron con su propia
compañía discográfica, WATT. Su
primer lanzamiento fue Tropic
Appetites de Carla, otro
proyecto con el poeta Paul
Haines. En 1974 The Ensemble, un
grupo de Nueva York, encargó una
pieza de orquesta de cámara.
Titulado ¾, conducida por Dennis
Russell Davies con la
colaboración del pianista Keith
Jarrett. Fue más tarde
interpretada por Speculum
Musicae con Ursula Oppens y
grabó para WATT con Carla como
solista. En 1975, Carla estuvo
en una banda con Jack Bruce y
Mick Taylor y vivió seis meses
en Londres. Después de que la
banda dejara el proyecto
prematuramente, volvió a casa y
decidió empezar con su propia
banda. A lo largo de los seis
años siguientes la Carla Bley
Band, formada por seis trompas y
una sección de ritmo, se fue de
gira por Europa y Japón, y
lanzaron cinco álbumes para
WATT. La banda también grabó el
tema principal de una película
de Claude Miller, Mortelle
Randonee. Durante este período
también grabó proyectos para
otras discográficas con Nick,
Mason, batería de Pink Floyd,
Stuff y Charlie Haden.
El siguiente trabajo fue con una
extensa sección de ritmo sin
trompas, pero todavía grababa
con otros grupos. Heavy Heart y
Night-Go, álbum que escribió
para el bajista Steve Swallow.
La música en estos dos álbumes
no fue bien recibida por la
gente del Jazz o su público pero
logró ser votada como Best
Componer para Downbeat Magazine,
entre otros premios.
Carla Bley Sextet, con Hiram
Bullock, Larry Willis, Steve
Swallowm Victor Lewis y Don
Alias, se fue de gira en 1986 y
grabó un álbum para WATT. Una
extensión de la discografía,
llamada, XtraWATT, empezó a
grabar música de amigos y
familia. Produjeron un trabajo
para Steve Weisberg, lanzado
como grabación en directo de una
big band, donde participó
también su hija, Karen Mantler.
Después de trabajar en varios
duetos con Steve Swallow y
seguir trabajando como
compositora, Carla formó The
Lost Chords junto con al batería
Billy Drummond, que estaba con
ella en Carla Big Band y su
pareja, Steve Swallow, con
quiénes se fue de gira por
Europa. Actualmente, desde
invierno de 2007, trabaja como
quinteto con The Lost Chords
find Paolo Fresu.
“The Lost
Chords Find PAOLO FRESU”
Los fans de The Lost Chords han
estado preguntándose por qué la
banda parecía haber desaparecido
después del lanzamiento de su
anterior grabación (Watt/32).
Carla Bley explica el motivo de
haber tardado tanto en escribir
más material para su popular
banda:
“Algo faltaba. Mientras que
intentaba escribir nueva música
para The Lost Chords, yo oía el
sonido de una trompeta. No era
el sonido generalmente de la
trompeta que oigo cuando escribo
para una Big Band. Era elegante
y elocuente. Material y al mismo
tiempo sublime. ¿Había oído este
sonido antes o era solamente en
mi imaginación? Una noche oscura
y tempestuosa, cuando nuestro
vuelo al próximo concierto había
sido cancelado y The Chords se
quedaron en un pequeño
aeropuerto en alguna parte en
Mongolia, oí mi trompeta ideal.
Estábamos juntos el grupo,
acurrucados y podía oír ese
sonido hermoso escaparse fuera
de los auriculares de Andy. Me
di cuanta de que era Paolo
Fresu. Nunca había coincidido
con él, pero Steve y Andy habían
estado hablando durante muchos
años. Decidí preguntar a su
mánager, al que conocía, si
Paolo Fresu estaría interesado
en hacer una gira con The Lost
Chords. El dúo se había
convertido en trío, el trío en
cuarteto; ¿por qué no un
quinteto? Pocos días más tarde,
después de tener que cruzar el
Himalaya a pie, y viajar en un
carro llenó de pollos,
finalmente volvimos a Europa. Ya
en nuestro moderno hotel, y con
línea telefónica, Steve
consiguió hablar por teléfono
con Vic, el mánager de Paolo
Fresu y éste le preguntó que si
les interesaría actuar con Paolo
en el Festival de Jazz de
Cerdeña ¡qué maravillosa
coincidencia!.
Por un momento nosotros
empezamos a “estrujarnos”
nuestras cabezas preguntándonos
dónde podríamos encontrar
Cerdeña. ¿Estaba en los Alpes?”
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