EL JOHNNY BIEN DE INTERÉS CULTURAL
 

El Colegio Mayor San Juan Evangelista, Bien de Interés Cultural para el bien de todos

Una vez más tenemos que unirnos para conseguir preservar la existencia de un preciado bien de nuestra Comunidad –la cultural y la autonómica-. Cuando la continuidad de un lugar de referencia como es el Colegio Mayor San Juan Evangelista, con todo lo que este nombre implica, se ve amenazada por cuestiones financieras y burocráticas que vienen marcadas por contratos, plazos, cifras, presupuestos… no hay otra actitud posible que la de pensar en que más allá de esas cuestiones, no exentas de importancia, lo que hay que preservar es “la marca”, su concepto, su historia, su presente y todo el bien futuro que puede suponer para el desarrollo cultural y humano de la Comunidad de Madrid, su lugar de ubicación, y para el país en general.

No es necesario volver a repasar aquí lo que ha sido y es la actividad del Colegio durante más de cuatro décadas, todos lo conocemos de sobra. Pero se hace necesario rescatar su valor como centro ligado a la docencia y el estudio académico sin olvidar el lado más vital y humano de las personas. No fue por casualidad que del San Juan Evangelista surgiese el Club de Música y Jazz: con su forma de funcionar supone no sólo un lugar de cita para el desarrollo de la cultura sino un laboratorio de ocupación, trabajo y aprendizaje para los propios estudiantes del Colegio. Y de él nos beneficiamos todos a través de sus programas, abiertos generosamente a todo el público.

El Club de Música y Jazz creemos es la única organización de esta Comunidad, y nos atreveríamos a decir que del país, que no se ha visto sometido a alteraciones por cambios políticos, administrativos o caprichos directivos: siempre sometido a una disciplina rigurosa, organizada y seria, consecuente con sus posibilidades y presupuestos, ha ido forjando un entramado que para sí querrían muchos festivales o eventos que dependen de los avatares del político o regidor de turno. Siempre con independencia y solvencia, el Club ha mantenido sus programas adaptándose a los tiempos, las nuevas audiencias, las evoluciones artísticas y de la música… sus cambios siempre han sido para crecer, no para someterse.

Cuando llega un momento como éste en el que la existencia del Colegio y el Club de Música ligado a él están en peligro es cuando hay que pensar en opciones para asegurar su pervivencia. Tras la concesión de la Medalla de Oro de las Bellas Artes al Club de Música, concedida unos días atrás por el Ministerio de Cultura, tienen que ser la Comunidad de Madrid y sus gestores quienes pongan en marcha los mecanismos para que esta institución goce de una figura jurídica que asegure su pervivencia y la continuidad de su actividad. El Colegio y su Club de Música han de ser declarados Bien de Interés Cultural y quedar como marcas señeras de la cultura en esta Comunidad.

Madrid ha sido siempre abierta, en actitud y de corazón, pero a veces la desidia ha permitido que se olvidasen o pasasen por alto temas o asuntos vitales que le diesen solidez. Si tenemos una Residencia de Estudiantes paradigma en su género, si se sigue evocando y homenajeando a quienes propiciaron y fueron artífices de la Movida de los 80 ¿cómo no se va a tener en cuenta, respetar y salvaguardar una idea que desde los años 60, aún en plena Dictadura ha venido trabajando por la educación, la cultura y el ocio lúdico y creativo? ¿Cuántos escenarios y programaciones continuadas hay en esta ciudad –y Comunidad- que den cabida a las músicas populares y espacio a sus creadores para presentarlas?

Algo tiene que moverse para que estos tiempos convulsos, tan marcados por los crecientes ajustes económico-financieros, no se lleven por delante una institución de esta categoría. En pocas semanas dará inicio una campaña electoral para Comunidades y Ayuntamientos: para muchos de nosotros la mejor propuesta de programa sería aquella que fuese capaz de dar una solución definitiva para el Colegio y su Club de Música y Jazz.

Quienes además de ser aficionados trabajamos en el sector sabemos que no se habla del “número de desempleados” que produce la falta de inversión en cultura. Habría que tenerlo en cuenta, además, por la paulatina pobreza que poco a poco se instala en los ciudadanos.



Madrid, 13 de abril de 2011.
Raúl A. Mao - María Antonia García
Cuadernos de Jazz Editores

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