EL JOHNNY BIEN DE INTERÉS CULTURAL
 

Al Johnny lo que es del Johnny


Una alegría grande, grande, grande, muy grande para el mundo de la cultura en general y la música en particular, en estos tiempos que no les son nada propicios, por no decir algo peor, ha sido la recién anunciada concesión al Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, de la Medalla al Mérito en las Bellas Artes, en su categoría de oro, otorgada por S.M. el rey don Juan Carlos I de Borbón a propuesta de la ministra de Cultura y tras deliberación del Consejo de Ministros.

Ante las incertidumbres que asoman en el horizonte cercano para la institución, nada mejor que la dorada luz de una concesión semejante, porque, parafraseando a la copla flamenca popular, A los “alumnos” del Johnny mucho nos importa que un rey nos abone. Y damos gracias a la Democracia; eso sí, una Democracia que en muchos sentidos no hubiese sido posible sin la labor consumada –a la contra, cuando necesario era, y positiva siempre-, por el Club de Música del madrileño Colegio Mayor Universitario y sus infinitos amigos.

La continuidad del Club de Música y Jazz del San Juan -al que pertenezco en calidad de Socio de Honor, de lo que me siento particularmente honrado-, así como la del propio Colegio Mayor, sobra decirlo, la entendemos decisiva en la buena marcha cultural/universitaria; para la Complutense es un bastión de primer orden y así ha de entenderse. El programa de actividades desplegado desde antaño por el Colegio es desde todo punto ejemplar, por eso va recogiendo frutos. Incontables son los personajes de máxima entidad que agitan la cultura en este país –en todos los ámbitos-, que se formaron al calor del San Juan Evangelista, bien en su propio seno, bien externos. Pretender un nomenclátor será labor tan ardua como injusta, pues si el listado tendería a infinito cualquier ausencia va a ser de relieve.

La obra sociocultural verificada por el Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, queda reconocida en toda clase de artículos periodísticos –locales, nacionales e internacionales-, ensayos, programas televisivos y radiofónicos, el ciberespacio, libros de ficción y no-ficción, siendo motivo de estudio científico.

Únicamente en la parcela dedicada al flamenco –hoy Patrimonio Universal de la Humanidad-, la labor desplegada por los colegiales y amigos del San Juan es de tal calado, que sin su colaboración ni tan siquiera la UNESCO hubiese tenido opción a declarar el género Patrimonio Universal ¿Motivo? Que el equipo encargado por la Junta de Andalucía de elaborar/redactar el proyecto que a UNESCO se presentó, dirigido estaba por un antiguo alumno del San Juan Evangelista –José Luis Ortiz Nuevo- y contaba con otro veterano del Colegio –el profesor Francisco Gutiérrez Carbajo-, más quien suscribe. Poco exageramos al decir que la mitad del grupo hundía sus raíces en el Johnny. El dato es claro y decisivo.

Y hemos empezado por el final en la parcela concreta, imposible de abordar una breve historia de la misma con la mínima profundidad sin necesitar para ello las páginas de un libro. Por cierto, hablando de libros, en la sede del Colegio nació, por iniciativa de colegiales y allegados, la primera editorial dedicada al flamenco, Demófilo. En 1975 dio a las estanterías los primeros ejemplares. Antes, en aquel ámbito cultural, el amigo Enrique Morente supo de la existencia de un poeta prohibido llamado Miguel Hernández. Poco después ponía quejío a tan intensa obra, dándolo a conocer en la España melómana y desplegando su mensaje en México y demás países hermanos. Luego vino Serrat.

Sobre el escenario del salón de actos del Johnny se despidió de los públicos Camarón de la Isla, que, aún encontrándose físicamente mal, esforzado quiso cumplir esa noche con el compromiso adquirido tras haber comprobado, dos años atrás, la respuesta de aquel público tan joven al que no se le podía fallar. Hoy se encuentra al alcance de cualquier aficionado del planeta la grabación de esa última noche, pues el pasado año la editó la multinacional Universal. Y si aquí dijo adiós Camarón, también en el Johnny renació como concertista su acompañante, Tomatito, quien hoy acumula premios Grammy.

Desde Paco de Lucía hasta los miembros de La Barbería del Sur, desde Manolo Sanlúcar a Pitingo, el gremio sabe de la importancia esencial del lugar. Y sólo nos referimos al flamenco, pues dejamos que otros compañeros mencionen demás parcelas –que hemos disfrutado por igual. Nuestra formación, allá en la adolescencia, se completó de modo esencial a través de la múltiple y asequible oferta cultural que el San Juan ofrecía. Madrid y la Complutense no pueden desairar a una de sus preclaras señas de identidad culturales, y mucho menos prescindir de su crucial labor de extensión cultural –en la que apenas encuentra “rival”.

El movimiento se demuestra andando y el Johnny jamás paró de moverse y hacer camino, como su inmueble de dar cabida a los empeños más generosos e inestimables. Hoy que tanto hay que hacer en el apartado cultural y escasean las voluntades para emplearse en ello sin ánimo de lucro, el Club de Música y Jazz y el propio Colegio Mayor San Juan Evangelista son un ejemplo a seguir y un modelo a amparar urgente.

Es por eso que apoyamos sin reservas la iniciativa tomada por los responsables de la institución de solicitar sea declarado por la Comunidad de Madrid: "El San Juan Evangelista, Bien de Interés Cultural".



José Manuel Gamboa

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