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CRÍTICA
·· Javier de Cambra – El País |
“El Club
de Música del Colegio Mayor San
Juan Evangelista cumple 20 años" |
El
Club de música del
colegio mayor San Juan
Evangelista cumple 20
años
Un concierto del
pianista Tete Montoliu
conmemora el aniversario
El colegio mayor San
Juan Evangelista de
Madrid celebra el
próximo jueves los 20
años de su club de
música y jazz con un
concierto del pianista
Tete Montoliu. Desde el
curso 1970-1071, el
modesto auditorio del
San Juan ha acogido
parte de la mejor música
que se ha escuchado en
Madrid en estos años. Si
en un primer impulso sus
actividades dieron
aliento a la música
clásica y contemporánea,
años después también fue
refugio de cantautores,
escenario de insólitos
conciertos de rock,
centro de encuentro de
universitarios amantes
del flamenco y, sobre
todo, lugar de jazz para
músicos y aficionados
incurables.
Forma parte de su
leyenda que el club de
música del San Juan
naciera de la irritación
de un grupo de
estudiantes que debían
destinar jornadas
enteras a conseguir una
entrada para el teatro
Real. Tan molesto
resultaba llegar hasta
la música que algunos
pensaron llevar la
música allí donde
estaban los estudiantes.
Así nacía el club de
música, en 1970, que con
un presupuesto de 15.000
pesetas y entradas a
duro programaría nueve
conciertos, el estreno
de We, de Luis de Pablo,
entre ellos. Los hábitos
de estos primeros días
–austeridad
universitaria,
democracia asamblearia y
entusiasmo juvenil-
mantienen vigentes la
tarjeta de identidad del
San Juan.
Conspiración de la
cultura
Desde entonces, el San
Juan Evangelista, que en
sus primeros años tenía
en su cineclub y en el
Corral de Comedias otras
dos buenas bases para la
conspiración de la
cultura, también
contribuyó a la afición
musical de varias
generaciones de
estudiantes. En el San
Juan han dirigido Sergio
Celidibache y Antoni Ros
Marbá; han cantado
Fosforito, José Menese y
Enrique Morente; se han
estrenado Joaquín
Sabina, Paco Clavel y la
Orquesta Mondragón;
Gwendal pudo lograr el
premio a la popularidad,
y aún hoy siguen
convocando a lo mejor de
la canción vasca. Hubo
modernidad con Los
Elegantes y la sensación
neovaolera de Fischer Z,
pero se vio que este
local con anfiteatro no
era lugar APRA bailar el
rock ni para que el
público se sacudiese
hasta el desmoronamiento
del templo. En el San
Juan se dio toda la
música que alimentara la
necesidad universitaria
de vanguardia y, al
tiempo, careciera de
circuito comercial. Pero
ha sido en el terreno
del jazz donde el club
del San Juan ha ido más
lejos. Primer recinto
universitario para Tete
Montoliu y Lou Bennet,
los siguientes pasos del
club fueron la singular
novedad de las bandas de
jazz de los países del
Este de Europa y, a
partir de 1979, una
programación de figuras
internacionales que
dieron conciertos
verdaderamente únicos,
como Dexter Gordon, Art
Blakey, Woody Shaw, Paul
Bley, Cecil Taylor, Chet
Baker, Dizzy Gillespie y
muchos, muchos más.
Institución
Parece un hecho cierto
que los músicos en el
San Juan dan lo mejor de
sí mismos, y tal vez sea
por encontrarse en una
institución
verdaderamente distinta.
Desde su fundación, el
club tiene en Alejandro
Reyes su coordinador, un
especialista en el arte
de no figurar que ha
sido el mantenedor de un
espíritu durante 20
años: “En el San Juan no
ha separación entre los
músicos y un público que
está expectante, que
vive la música; y eso
los músicos lo sienten y
se vuelcan. También,
toda la organización
corre a cargo de
estudiantes jóvenes que
transmiten su idealismo
en todo lo que hacen y
los músicos se siente
acogidos”. Así, muchos
músicos comparten mesa
en el comedor del
colegio y las estrellas
del grupo GRP, con Dave
Grusin y otros ganadores
de muchos Grammys,
pudieron pasar la mañana
en las canchas de tenis
del recinto colegial.
Durante años el club
logró autofinanciarse y
a partir de 1983 recibió
una cuantiosa subvención
económica de El Corte
Inglés. El último curso,
1988-1989, las
subvenciones llegaron a
caso 14 millones de
pesetas, procediendo la
mitad a los citados
grandes almacenes, y la
otra mitad a
instituciones: Comunidad
de Madrid, Instituto de
la Juventud, Universidad
Complutense,
Ayuntamiento de Madrid y
el propio colegio mayor.
Estas ayudas son un
soporte para la
financiación de esta
asociación sin fines
lucrativos y hábitos
austeros. Se destaca el
hecho de que el
Ministerio de Cultura ha
negado siempre cualquier
auxilio económico a esta
institución, capital
sentimental del jazz y
tantas músicas en
Madrid.
.
JAVIER DE CAMBRA – El
País – Cultura –
17/10/1989
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