Luis Martín
“Previo Jazz es Primavera 1996-1997”
 

El pianista Martial Solal inaugura el IV Ciclo “Jazz es Primavera” en el San Juan

“Jazz es Primavera” es el nombre con el que el género juega a imitar el eslogan publicitario de quienes pagan un encuentro musical, que, hace cuatro años, levanta la dirección del Club de Jazz San Juan Evangelista. Uno de los momentos de mayor enjundia de la muestra tendrá lugar esta misma noche, cuando, en la apertura, aparezca el pianista francés Martial Solal sobre la escena del “Johnny”.

Solal, de quien no es mucho lo que algunos aficionados sabemos últimamente, atraviesa por un periodo muy fértil de coqueteo con esa clase de vanguardia, que, de otra parte, fue siempre la que mejor valoró la independencia de actuación de sus manos en el teclado. En el concierto de hoy podremos disfrutarle en solitario, defendiendo su arte sin respaldos, ni relevos. Sólo él y la provisión eximia de sus dedos, rastreando lecturas nuevas para sus viejos temas de siempre.

Pasado mañana, domingo, el programa se acercará esa variante negra de la música cajun, que, en Louisiana, es conocida como zydeco. El acordeonista Chubby Carrier es uno de sus más genuinos representantes en estos momentos, y llega acompañado de teclados, tablas de lavar, percusiones, vientos, electricidad en guitarras y bajo, y toda suerte de añadidos que nos hagan recordar al que fuera gran oficiante de este estilo, Clifton Chenier, fallecido hace una veintena de años. La música de otro gran desparecido, Lou Bennet, tampoco podía dejar de estar presente en esta muestra, y a su homenaje –a dos meses escasos de su repentina muerte- se ha apuntado Jorge Pardo, Pedro Iturralde, Ximo Tébar, Abdu Salim, Vlady Bas, Miguel Ángel Chastang, Carlos Carli y Fabio Miano, entre otros, el viernes, 11 de abril. Pero eso sucederá al cierre de la feria y todavía queda espacio para otro concierto una semana antes, el 4 de abril, a cargo del altosaxofonista neoyorquino Jackie McLean, que, para la ocasión, vendrá acompañado por el trío del pianista Cedar Walton. Como puede apreciarse, se trata de una oferta rica en proteínas rítmicas y con un final para la evocación, que a todos honra.


LUIS MARTIN – ABC – Cultura 14/03/1997

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